Preguntas frecuentes

  • He intentado todo y mi bebé sigue sin dormir bien. ¿Qué hago?

    Son muchas las causas que pueden estar impidiendo que tu bebé duerma bien. Muy pocas de ellas son causas graves que requieren que acudas al pediatra. La mayoría de las razones - incomodidad del bebé, problemas digestivos, nerviosismo, falta de patrones de sueño... - pueden ser evitadas y controladas siguiendo unos sencillos pasos que te ayudamos a establecer.

  • ¿Cómo puedo ayudar a mi bebé a dormir bien?

    Considera empezar una rutina para ir a dormir. Nunca es demasiado pronto para empezar una rutina diaria para acostar a tu bebé. Puede ser algo sencillo, como ponerle un pijamita, cantarle una canción de cuna, y darle un beso de buenas noches.

  • Mi bebé dormía bien, pero ha vuelto a despertarse por las noches... ¿Qué puedo hacer?

    En ocasiones, los bebés que duermen toda la noche, empiezan a despertarse cada dos o tres horas. Puede ser desesperante, pero lo importante es que tu bebé se despierta ahora por alguna razón. Quizás esté en un momento más sociable, o quizá un cambio de alimentación ha alterado su ritmo habitual de sueño. Happy Sleeping te ayudará.

  • Mi bebé no ha logrado dormir toda la noche de seguido. ¿Qué puedo hacer?

    Prueba a establecer una rutina diaria. Los bebés, aunque van evolucionando según crecen, son amantes de la regularidad. Recuerda que cada bebé tiene su propio ritmo y que tú puedes ayudarle a regularizarlo con sencillos pasos.

  • Creo que mi bebé duerme mucho, ¿es normal?

    Depende de su edad. En los primeros meses, los bebés duermen casi todo el tiempo y poco a poco van adoptando un ritmo normal. No obstante, es recomendable que le observes detenidamente y tomes nota de su ritmo de sueño, para asegurarte de que sus alteraciones se encuentran dentro de los rangos de normalidad.

  • Mi bebé duerme mucho de día y poco de noche, ¿qué puedo hacer?

    Esto no es necesariamente malo para el bebé pero puede llegar a alterar mucho a los padres, y en consecuencia, transmitir ese estrés al bebé. Con mediciones, rutinas y sencillos pasos, puedes asegurarte de que se trata simplemente de un ritmo cambiado y modificar poco a poco su patrón se sueño, fomentando la vigilia durante el día. Por ejemplo, si tu bebé tiene sueño después de comer sobre las 7 de la tarde y duerme hasta las 2 de la mañana para volver a alimentarse, despiértelo a las 11 de la noche y póngalo a dormir nuevamente hasta volver a alimentarlo a las 5 o 6 de la mañana. Es posible que le lleve unas cuantas noches establecer esta rutina, pero si es constante, lo logrará.

  • ¿Cómo puedo enseñarle a mi bebé hábitos de sueño saludables?

    Para conseguir estos hábitos, lo mejor es establecer una rutina en la que ambos os sintáis cómodos. De nada sirve que el bebé duerma (o no) feliz cuando le apetezca, si sus padres no descansan adecuadamente, pues el cansancio y el estres serán eventualmente transmitidos a nuestro bebé. Nadie dice que sea fácil, ni que vayamos a dormir diez horas gracias al establecimiento de rutinas, pero estas unidas al control y la medición de los tiempos de sueño, nos ayudarán enormemente a normalizar los ritmos familiares y a estar seguros de que las alteraciones del sueño de nuestro bebé no responden a ninguna causa grave. Un comienzo de rutina habitual es emplear la hora del baño como punto de partida, que el bebé incorporará con facilidad. Procurar que éste sea todos los días a la misma hora, aproximadamente, hacerlo antes de la cena y acompañarlo de las acciones que más te guste compartir con el bebé, puede ayudar a relajarlo e interiorizar unos horarios cada vez más estables.

  • Mi bebé llora mucho y duerme muy poco, ¿qué puedo hacer?

    Lo primero es asegurarse de que no llora por algún tipo de malestar. Cólicos, dientes, piel irritada, demasiado frío o calor pueden producir que se sienta mal y llore, lo que le irritará y le impedirá dormir. Para que el bebé duerma solo tiene que estar cómodo y en calma. Una vez que te has asegurado de que se encuentra bien y las condiciones ambientales son apropiadas, prueba a hacerle un suave masaje, háblale suavemente o cántale una canción. Las rutinas os ayudarán a volver a los rangos de normalidad.

  • ¿Cómo enseñarle a dormir a mi bebé recién nacido?

    Establecer un patrón normal de sueño requiere paciencia y perseverancia. En los primeros meses de vida, los bebés duermen unas 16 horas diarias, en intervalos de 3 o 4 horas, depertándose cuando sienten hambre. Es bueno hablarles cuando se despiertan para comer para que aprendan a distinguir entre el sueño y la vigilia. A partir del cuarto mes, los niños empiezan a cambiar su ritmo biológico a medida que su sistema nervioso va madurando. El rango de normalidad es amplio, algunos niños duermen casi toda la noche, mientras que otros pueden despertarse hasta 5 veces. El éxito depende sobre todo de la repetición de rutinas. Ningún niño es igual a otro, por eso es importante que diseñes una rutina propia en la que os sintáis cómodos.

  • ¿Por qué aunque mi bebé se cae de sueño tardo una eternidad en lograr que se duerma?

    Cuando los bebés son muy pequeños sus horarios no son regulares. Sus horas de sueño son extensas y su actividad se reduce a comer y dormir, a medida que crecen cambian sus habitos y comienzan a ser más activos pasando a estar más despiertos durante el día, por eso al final de la tarde estan tan cansados que les cuesta dormirse. Cada bebé es muy diferente, sin embargo la mayoría comienza a dormir en el rango de las 20.30 - 21.00 horas. Comenzando a mostrar los primeros signos de fatiga, como pasarse las manitas por los ojos, estar muy activos e incluso irritarse y ponerse muy gruñones. A medida que conozcas a tú bebé sabrás identificar estos signos. Tener y mantener una rutina antes de ir a la cama te ayudará a que tú bebé concilie el sueño con mayor facilidad.

  • ¿Por qué mi bebé no consigue dormir?

    Cuando el bebé no duerme bien puede ser complicado para todos. Durante los primeros meses de vida resulta un poco complicado para el bebe adaptarse a los horarios que los adultos consideramos normales, siendo completamente natural que se despierten a menudo en las noches ya que sus fases de sueño son distintas a las de los adultos. En los primeros meses los despertares de el bebé pueden darse por varios razones las más habituales suelen ser: * Horario no regular: De 0 a 3 meses es completamente normal que el bebé no consiga distinquir entre el día y la noche, siendo su horario de sueño un poco irregular. Es importante enseñarles desde temprano una rutina antes de ir a la cama, para que se sientan seguros y aprendan a distinguir el día y la noche regularizando así su sueño. * Angustia al dormir: Sobre los 8 meses los bebes comienzan a sentirse como un ser independiente a la figura de su madre y por lo general es normal que sientan un poco de angustia y lloren un poco al dormir solos. Esto es una etapa pasajera y normal es el bebé, aunque es importante transmitirles amor y seguridad sin romper la rutina para que poco a poco recobren la confianza y puedan dormir sin estar acunados en brazos. * Cambios de ambientes: Es normal que durante sus primero meses el bebé se sienta un poco inseguro, por eso cualquier cambio en su rutina puede ser alterarle su sueño. Sin embargo, no es para desesperar es cuestión de darles mucho amor y poco a poco se van irán acostumbrando a la nueva rutina. * Malestares o enfermedades: La erupción por los pañales, el crecimiento de los dientes, cólicos y resfriados. Suelen ser algunas de las molestias y/o enfermedades frecuentes que alteran el sueño en algunos bebes. No desesperes si tú bebé padece alguna de ellas. Lo mejor es consultar al pediatra y seguir indicaciones. * Necesidad de una rutina: Puede que el bebé solo consiga dormirse en horas más tardías de lo conveniente o simplemente rompa a llorar cuando lo dejamos en la cuna. En estos casos, es conveniente que mantegamos una rutina relajada con el bebé antes de ir a la cama como puede ser un baño, masajes. Lo que si debemos evitar es toda actividad que excite a tú bebé, como los juegos, ya que le costará dormir aún más.

  • ¿Cómo te puede ayudar Happy Sleeping?

    Happy Sleeping es una herramienta fácil de usar que te ayudará a establecer rutinas a tu medida para enseñar a tu bebe a adoptar hábitos de sueño saludables. Además, te guiará en los momentos difíciles y ta ayudará a saber, gracias a la evaluación de los registros del sueño, si tu bebé se encuentra en los rangos de normalidad para su edad. Tener un bebé en casa revoluciona la vida de toda la familia y altera los tiempos de descanso. Con Happy Sleeping te ayudaremos a vivirlo con normalidad y te acompañaremos durante el crecimiento de tu bebé y sus cambios biológicos. Duerme bien y duerme feliz con Happy Sleeping.

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Claves para ayudarte a ti y a tu bebé a dormir mejor

Durante nueve meses el bebé vivió en un ambiente donde a los episodios de vigilia le sucedían naturalmente los del sueño, sin importar el lugar ni los horarios. Al nacer, la situación cambia, por eso es necesario que lo ayudes a establecer nuevos patrones de sueño.

Desde el nacimiento y hasta los primeros 3 años de vida, el sueño ocupa la mayor parte de la vida del bebé. Sin embargo, no se nace sabiendo dormir o por lo menos no en el horario que a los adultos nos parece normal. Establecer hábitos y las rutinas para que los niños aprendan a dormir bien es tarea de todos.

Aquí te dejemos algunas claves para ayudarte a ti y a tu bebé a dormir bien:

Una rutina antes de ir a la cama

Empezar a establecer un rutina para ir a la cama desde el nacimiento de tú bebé le ayudará a conciliar el sueño con mayor facilidad y será de gran ayuda cuando llegue a su primer año de edad.

Tu bebé debe estar tranquilo y relajado

Para ayudar a tu bebé a conciliar el sueño es necesario evitar que se sienta nervioso o excitado. Para ello puede ser útil un baño o masaje antes de ir a la cama.

Horarios regulares

Acostar y levantar a tu bebé todos los días a la misma hora o evitar prolongar las siestas son parte de la rutina que debes establecer para ayudarle a dormir mejor.

Un ambiente agradable

El exceso de calor o frío puede propiciar el despertar nocturno. Por eso, tener una temperatura confortable (entre 18 y 22 grados) en la habitación y una luz adecuada puede ser una estupenda ayuda para crear el ambiente que ayudará a tu bebé a ir a la cama.

Un ambiente seguro

Puede que nuestro bebé sienta miedo a dormir solo. Por eso es necesario tranquilizarlo antes de dormir y transmitirle mucho amor y cariño. Si nuestro bebé esta relajado se sentirá más seguro.

Utilizar ruidos

Cada bebé es único. Muchos logran conciliar el sueño con ruidos particulares mientras que otros prefieren el silencio absoluto. Puedes jugar con los ruidos para enseñar a tu bebe la diferencia entre el día y la noche y acostumbrarle a hacer siestas con más ruidos y noches más tranquilas.

Una alimentación adecuada

No es bueno que nuestro bebé se acueste con hambre pues se despertará enseguida, pero tampoco resulta conveniente sobrealimentarlo. En ambos casos el bebé no logrará descansar durante la noche.

Evitar bebidas excitantes

Las bebidas cargadas de azucares pueden resultar estimulantes para el bebé. Por eso debemos evitarlas antes de ir a dormir.

Evitar los juegos antes de ir a dormir

Una actividad vigorosa antes de ir a dormir puede agitar a el bebé. En la medida de lo posible hay que evitarlas en las horas próximas a la hora de dormir.

No te desesperes por los despertares nocturnos

No desesperemos si el bebé se desvela. Para dormir bien el bebé necesita que lo tranquilicemos, si nos enfadamos o estamos nerviosos puede que logremos agitarlo más.

Dormir bien es primordial para el sano crecimiento de tu bebé y aún más para la armonía del hogar. Por eso desde Happy Sleeping te ofrecemos acompañarte en el establecimiento de una rutina de sueño para tu bebé. Porque cada bebé es único, su rutina también lo es.

¿Qué estás esperando? ¡Descargarte Happy Sleeping y ayuda a tu bebé a dormir mejor!